jueves, 25 de marzo de 2010

¿Se puede ser más pelotudo que Vilma Ripoll?

Esta nota fue escrita por Raúl Degrossi en el blog "http://lucascarrasco.blogspot.com/". Leanla porque esta muy buena!



Estábamos en el living de casa con mi señora, sentados tomando mate y mirando por Canal 7 el acto en la Plaza de Mayo, haciendo de vez en cuando zápping en los otros canales para ver que pasaba con los "enfrentamientos" en disputa por el lugar.

Me preguntaba a mí mismo: "¿se puede ser más pelotudo que Vilma Ripoll?" y me contestaba "no, a menos claro, que uno sea Vilma Ripoll, una perfeccionista en la materia"; cuando mi mujer me dice "¿qué vamos a estar haciendo acá como dos viejos pelotudos, por qué no vamos a dar una vuelta?".

Salimos en el auto rumbeando para el centro mientras pensábamos donde y cuando serían en Santa Fe los actos porque los medios locales no decían nada (en realidad no dicen nunca nada de lo que pasa acá, pero estamos informados en detalle de las líneas de subte que andan, eso sí), y cuando vamos llegando vemos un par de cuadras más adelante manifestantes con banderas.

Me dice "¿vamos hasta la plaza a ver el acto?" y fuimos.

Avanzando por la izquierda (por la vereda de ese lado, eh) llegamos hasta los que estaban al final de la marcha, una pequeña columna de la Juventud Socialista (si de esto quieren sacar que fueron de los últimos en sumarse a la causa de los derechos humanos, es una asociación libre que hacen ustedes, de jodidos que son nomás), en la cual reconozco a un joven funcionario del gobierno de Binner que me saluda sorprendido (y yo no se imaginan).

Para no quedar confundido en esa columna que a lo mejor seguía de largo a la Casa de Gobierno a cobrar unos viáticos pendientes, apuro el paso para unirme a la que estaba más adelante, que resultó ser del Partido Obrero, todso los militantes con zapatillas Mistral (y yo con mis Sorpasso nac % pop).

Cuando pensaba "¿dónde está mi gente"?, veo más adelante unas banderas rojas y negras, una de las cuáles era sostenida por un chabón con camiseta de Colón y pantalón ídem, con la cara del Bichi Fuertes estampadas.

"Esta es la mía", pensé, y con ellos llegué al lugar del acto, que no era la Plaza de Mayo (Barletta la valló por completo para "ponerla en valor" como se dice ahora cuando pintan un cordón o tapan un bache) sino la esquina del edificio de los Tribunales y del Arzobispado (dos símbolos de la lucha contra la dictadura, eh).

Estaba buscando un lugar desde donde ver el palco cuando veo un par de gorditas con remeras de la Coalición Cívica (talles small cuando claramente, y para ponerse a tono con su líder y conductora, necesitan extra large), que no pude lograr verlas de frente, a ver si tenían escrita la leyenda "Los hijos de la señora de Noble, son nuestros hijos".

Un poco más adelante, diviso una bandera de Proyecto Sur y pienso: "sonamos, me equivoqué de acto y vine al del Grupo A, dónde estará la salida?".

Estaba en eso cuando me encuentro con una amiga que está en la Coalición para la Radiodifusión Democrática, en una mesa donde juntaban firmas para pedir que se aplique la ley de medios. Firmo la adhesión mientras pienso "¿cómo, el problema no era pedirle a la justicia que impida que el gobierno gobierne por decreto?".

En ese momento anunciaban las adhesiones al acto y le digo a mi mujer: "¡qué voz rara tiene el locutor, ¿no?", a lo cual me contesta "claro, porque es una locutora", lo que confirma cuan acertada fue mi decisión de no dedicarme a la música.

No veo gente de los movimientos sociales, ni sindicatos (salvo la juventud de ATE), ni de los organismos de derechos humanos, y es claro que el peronismo (salvo la juventud universitaria del Movimiento Evita), no movilizó.

No se ven las columnas...de humo de los puestitos de choripán, un error estratégico de los organizadores del acto, que se revelaría fatal, considerando la hora de finalización del acto.

Mi amiga de la Coalición me comenta que el año pasado la lectura del documento duró ochenta minutos, para poder incluir los párrafos que conformaran a todos, y que este año la cosa pinta más o menos igual, porque no lograban cerrar un texto, dado que algunos querían poner que Chávez era un dictador, otros que era un líder revolucionario, otros no querían nombrarlo y un cuarto grupo preguntaba "¿qué Chávez, el jugador de Boca"?.

Un militante del MST de Sociología (del comando que tomó la fotocopiadora de la Facultad el día que hubo un corte de luz, un verdadero acto sorpresa...para ellos) saluda muy afectuosamente a mi hija mayor que estudia ahí, y como ella vio mi cara de preocupación y guardabosques (imagínensé ustedes incursiones frecuentes del ripollismo por la heladera, es algo que no se lo deseo a nadie), me tranquiliza diciéndome que el chabón tiene novia.

Sube al escenario un cantante, ataviado a lo Che Guevara (boinita, camisa Ombú, ¿existe la Ombú todavía?, barbita) y comienza a cantar, en una rara mezcla de Quilapayún y Bosque Chocolate. La evocación de Beto Quantró es inevitable.

Entre tema y tema se pide por justicia, y al lado mío aplaude fervorosamente el secretario de Justicia del gobierno de Binner, un experto en colocar en los juzgados ex militantes de Franja Morada hoy devenidos funcionarios de la UNL o del propio gobierno provincial y pienso para mí que es como mucho.

Estaba en eso cuando un militante del MPL -o que se yo cual de esas agrupaciones de izquierda con siglas de frecuencia para radioaficcionados- me entrega un panfleto escrito con una letra chiquitita para que, claro, puedan entrar las obras completas de Trotsky.

Empiezo a leer y en el primer párrafo algo así como "estamos cansados de actitos folklóricos como los organizados por los Kirchner, para subir al palco a traidores y obsecuentes como las Madres de Plaza de Mayo, y demás organismos de derechos humnas adictos al Estado."

Lo doblé prolijamente (quedaba mal hacerlo un bollo) y me fui mientras pensaba para mis adentros "sí, se puede ser más pelotudo que Vilma Ripoll".

2 comentarios:

  1. no se quiene vilma ripoll, por ignorancia de mi parte...pero el texto es genial
    muy bueno

    ResponderEliminar